Manuel Area

La educación en el laberinto tecnológico
De la escritura a las máquinas digitales
Octaedro-EUB, Barcelona, 2005

INTRODUCCIÓN  


Es indudable que el tiempo presente es una época de transición, de paso de una etapa histórica que durante los dos últimos siglos ha sido claramente reconocible,  la denominada modernidad para unos, sociedad industrial para otros, hacia otra incierta a la que le hemos puesto nombres diversos: sociedad postindustrial, sociedad informacional, del conocimiento, globalizada, postmoderna, ... Aunque hemos empezado a descubrir algunos de sus rasgos más elementales, todavía careceremos de la nitidez suficiente como para predecir lo que nos espera. Este tiempo de tránsito en el que nos encontramos no sólo se manifiesta y lo percibimos en la epidermis de nuestra vida cotidiana, sino que fundamentalmente estamos inmersos en una época en la que se están modificando profundamente nuestras formas de pensamiento, de actividad económica y laboral, de ocio, de interacción social, y en consecuencia, de las condiciones tanto materiales como culturales de nuestra existencia.

El mundo, en la actualidad, es distinto del que existía cuando nacimos. Y posiblemente lo será aún más, cuando desaparezcamos (hecho que espero ocurra dentro de muchos años). Estos tiempos de cambio acelerado han sido y son objeto preferente de análisis intelectual y académico desde hace varios años. Ciertamente estamos ante un problema intelectual de primer orden y de alto interés en el campo de las ciencias sociales ya que la comprensión del contexto que nos rodea es una condición necesaria para articular de modo racional y fundamentado cualquier planteamiento, análisis y proyecto de actuación sociocultural en general, y de naturaleza educativa en particular.  

Existe consenso en afirmar que la digitalización de la información basada en la utilización de tecnología informática es una de las grandes revoluciones técnico-científicas y culturales del presente. El uso generalizado de las llamadas nuevas tecnologías de la comunicación e información (computadoras, equipos multimedia de CD-ROM, redes locales, Internet, televisión digital, telefonía móvil, ...) en las transacciones económicas y comerciales, en el ocio y el tiempo libre, en la gestión interna de empresas e instituciones, en las actividades profesionales, ..., es un hecho evidente e imparable apoyado desde múltiples instancias y al que pocos le ponen reparos. Por ello, las TICs (Tecnologías de la Información y Comunicación) son uno de los ejes o vértices en torno al cual se está construyendo gran parte de la nueva sociedad informacional y constituyen, en consecuencia, uno de los temas o líneas problemáticas de mayor interés en casi todos los campos científicos y de conocimiento. No existe prácticamente ninguna disciplina o ámbitto profesional que no tenga una línea de trabajo, investigación o estudio dedicada a las aplicaciones de las tecnologías digitales en su ámbito del saber. 

Pero el presente no se puede explicar exclusivamente por los efectos del acelerado desarrollo técnico-científico y específicamente por la aparición de los ordenadores ocurrida en el último cuarto del siglo XX. Ello significaría mantener una visión estrecha y reduccionista de la complejidad de los fenómenos sociales que están ocurriendo. Junto al avance tecnocientífico tienen lugar otros procesos que están modificando profundamente nuestra civilización, entre los que destacan, la liberalización de los mercados, la expansión de la demanda de servicios de consumo terciario, las nuevas formas de organización y distribución de la información, el crecimiento de las industrias del ocio y el entretenimiento, la crisis del modelo tradicional de familia, el movimiento feminista de reivindicación de la igualdad de derechos de las mujeres, las migraciones, la toma de conciencia del agotamiento de los recursos naturales y de los efectos negativos de la industrialización, así como los procesos de globalización tanto económica, política y cultural del planeta. Todos ellos están provocando que en los países altamente desarrollados se esté generando una importante y profunda transformación de las estructuras y procesos de producción económica, de las formas y patrones de vida y cultura de los ciudadanos, así como de las relaciones sociales.  

Este libro trata de los fenómenos socioculturales y de los problemas educativos que están emergiendo como consecuencia de toda esta oleada de cambios provocados, o al menos influidos, por la omnipresencia de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en la sociedad contemporánea. He intentado realizar una mirada poliédrica o multidisciplinar en torno al análisis de las interacciones entre las nuevas tecnologías, la cultura y la educación. Para ello me he apoyado en las aportaciones de tres ámbitos de conocimiento académico como son la Sociología de la cultura y la comunicación, la Psicología del aprendizaje, y la Pedagogía, especialmente la disciplina denominada Tecnología Educativa. Desde mi punto de vista, gran parte de la producción teórica de los últimos tiempos en torno a los medios y tecnologías de comunicación, la cultura y la educación adolecen de una cierta visión reduccionista o parcial de análisis: en unos casos se abordan las nuevas tecnologías desde una perspectiva sociológica o preocupada por los efectos sociales de las mismas, en otros de cómo éstas afectan a los procesos individuales de aprendizaje, y en otras cómo se las puede utilizar didácticamente en las aulas, por poner algunos ejemplos. Este ensayo, por el contrario, ha pretendido integrar estas perspectivas intentado elaborar un discurso multidisciplar sobre la tecnologías de la información y comunicación, los fenómenos sociales y culturales que las acompañan y los problemas y desafíos pedagógicos que se derivan de los mismos. Así pues, el lector, encontrará en este texto corrientes, enfoques y autores procedentes de distintos campos de conocimiento de las ciencias sociales, pero que son necesarios tener en cuenta para construir un discurso global sobre la educación en estos tiempos de cambio sociocultural y de revolución tecnológica. 

Este libro lo he estructurado en tres partes organizadas en siete capítulos. En la primera parte cuyo título es Las tecnologías digitales en la complejidad del presente intento señalar algunos de los rasgos más definitorios del contexto económico, social y cultural de la sociedad contemporánea. Para ello utilizo la que quizás sea la denominación más extendida en el contexto español: el concepto de sociedad informacional que la defino como una nueva etapa evolutiva del modo de producción capitalista haciendo referencia a otros fenómenos socioculturales como son la globalización, los cambios en la esfera de la vida privada de los individuos, los procesos de mercantilización de la cultura y la crisis de las narrativas o metarrelatos explicativos generados por la modernidad occidental. En el segundo capítulo me centraré específicamente en el análisis de las tecnologías de la información y comunicación como uno de los elementos estructurales o ejes vertebradores de la sociedad y la cultura de nuestra época. El lector podrá observar que he intentado realizar un análisis de los medios y las tecnologías digitales que superan la estrecha visión tecnocrática e instrumental de las mismas. Toda tecnología es producto de la civilización que la crea y utiliza, pero a la vez, moldean los comportamientos de los miembros y grupos sociales que las emplean. De este modo, pretendo, presentar algunas de las luces y sombras, de las promesas y riesgos asociados con las tecnologías digitales superando lógicamente, cualquier atisbo de tecnofobia o de tecnofilia hacia las mismas. 

La segunda parte titulada La socialización cultural y el aprendizaje con medios y tecnologías está dedicada a analizar el papel de los medios y tecnologías en la construcción social de la cultura. Para ello partiré del supuesto de que los denominados medios o tecnologías para la información y comunicación deben ser considerados como artefactos u objetos de naturaleza cultural, es decir, que tienen la potencialidad de construir simbólicamente la realidad y en consecuencia tienen un poderoso impacto tanto en los individuos como en el desarrollo sociocultural de cada periodo histórico concreto. Comenzaré con un capítulo en el que trazaré algunos de los rasgos más notorios de la evolución de estos medios y tecnologías vinculándolos con el desarrollo histórico de la civilización occidental desde la invención de la escritura hasta las actuales máquinas digitales. En el cuarto capítulo analizaré el papel de los medios en los procesos de comunicación y construcción social de la cultura del siglo XX. Para ello revisaremos algunas de las aportaciones de las teorías de la información, de la sociología de la comunicación de masas y de los denominados estudios culturales. El quinto capítulo abordará la problemática psicológica de cómo aprendemos los humanos cuando interaccionamos con estos artefactos culturales. Para ello describiré que este tipo de aprendizajes corresponde a un tipo particular de experiencia humana, la denominada mediada, como contraposición a la experiencia contingente que es compartida con el resto de animales. Me detendré en revisar cómo las distintas corrientes psicológicas de la cognición y el aprendizaje humano han abordado esta cuestión y las repercusiones que las mismas han tenido, y siguen manteniendo, sobre los estudios en torno a los medios y tecnologías aplicados a la enseñanza y el aprendizaje. 

En la última parte titulada Tecnologías y educación en el laberinto del siglo XXI me centraré en analizar cuál es la proyección que sobre el ámbito educativo tiene la sociedad informacional y las tecnologías digitales desde una perspectiva o posición pedagógica que defiende que la educación debe ser un derecho y servicio público destinado a que la sociedad de la información se construya bajo criterios y valores democráticos, abierta y accesible a todos los colectivos sociales e individuos. Esta última parte, en consecuencia, está escrita con la finalidad de contribuir al debate sobre cómo construir un modelo de la sociedad de la información apoyado en los principios democráticos derivados de la modernidad ilustrada y del papel de la educación en dicho proceso. Para ello haré inventario de algunos de los problemas socioculturales y educativos más destacados (analfabetismos tecnológico, desigualdades en el acceso a la cultura digital, sobreuso y consumo desmedido de productos mediáticos por parte de los niños y jóvenes, la saturación de datos e informaciones, el desfase de los sistemas formativos, entre otros), y analizaré, algunos de los retos del sistema escolar, de la educación no formal, y de la educación a distancia ante las nuevas tecnologías. 

Quisiera resaltar una última idea que es la que inspira y recorre transversalmente todo el libro. Educar, formar o enseñar son acciones que tienen, en última instancia, un mismo fin: socializar a los individuos en un determinado contexto cultural y social. La cultura no es un hecho biológico ni transmitido genéticamente, sino que es un proceso que se construye y se adquiere a través de la interacción entre unos individuos y otros. Cuando un individuo nace en un grupo humano es sometido a un proceso más o menos formalizado de socialización que persigue integrar al sujeto en las normas, costumbres, valores, creencias, conocimientos y pautas de comportamiento propias de dicha comunidad. A este proceso socializador es lo que llamamos educación. Por lo que cualquier proyecto de intervención sobre la sociedad y la cultura, como es todo proyecto educativo, necesita tener una visión amplia que le permita entender e integrar los marcos sociales, culturales, económicos y tecnológicos de la sociedad en el que se inserta. Este libro, en definitiva, ha sido escrito como una mirada crítica (o al menos lo intenta) sobre la influencia sociocultural de las tecnologías digitales en la cultura de la sociedad contemporánea y del papel social que debe asumir la educación como motor de desarrollo de un modelo de sociedad informacional más democrática, justa y solidaria.